Técnica de autoprotección Cúbrete, agáchate y protégete
Si estás adentro, quédate adentro. NO corra afuera o hacia otras habitaciones durante un terremoto. Es menos probable que se lesione si permanece donde está. Para reducir sus posibilidades de lastimarse, tome las siguientes medidas. En la mayoría de las situaciones, puede protegerse así inmediatamente:
Agáchate: sobre sus manos y rodillas antes de que el terremoto lo derribe. Esta posición lo protege de caídas, pero le permite moverse si es necesario
Cúbrase la cabeza y el cuello con las manos debajo de una mesa o escritorio resistente. Si no hay un refugio cerca, agáchese a una pared interior o al lado de muebles bajos que no puedan caerle encima y cúbrase la cabeza y el cuello con los brazos y las manos.
Protégete: de su refugio hasta que cese el temblor. Esté preparado para moverse con su refugio si el temblor lo cambia de lugar.
Si estás adentro, quédate adentro.
Para reducir sus posibilidades de lastimarse, tome las siguientes medidas:
Si es posible, antes de que se intensifique el temblor, aléjese rápidamente de vidrios, objetos colgantes, estanterías, gabinetes de porcelana u otros muebles grandes que puedan caerse.
Tome algo para protegerse la cabeza, si esta a su alcance, y la cara de los escombros que caen y los vidrios rotos.
Si estas en la cocina durante el movimiento telúrico, apague rápidamente la estufa y cúbrase debajo de una mesa.
Si estas en la cama, agárrese, quédese allí y proteja la cabeza con una almohada.
NO se pare en una puerta, estarás más seguro debajo de una mesa. En las casas modernas, las entradas no son más fuertes que cualquier otra parte de la casa. Las puertas no lo protegen de la fuente más probable de lesiones: objetos que caen o salen volando.
La mayoría de las lesiones y muertes relacionadas con terremotos son causadas por objetos que caen o vuelan (como televisores, lámparas, vidrios o estanterías), o por golpes contra el suelo.